Ubicado en Jalcomulco en el Estado de Veracruz, se encuentra el Cañón de Cinacatla, un lugar que se encuentra protegido por una empresa sustentable que protege al tepezcuintle, un roedor en peligro de extinción que vive en los bosques tropicales.

Este hermoso lugar es uno de los orgullos naturales de Veracruz donde anualmente se realizan múltiples actividades como el senderismo, lanzamientos en tirolesas y lo mejor son las zambullidas en un conjunto de pozas que te van a encantar ¡Este es un destino lleno de adrenalina!

¿Qué hacer en el Cañón de Cinacatla?

El cañón de Cinacatla forma parte de un gran grupo de escenarios turísticos dentro de Jalcomulco. En realidad, todo es un conglomerado de actividades de montaña que comienza con una larga caminata hasta llegar a una imponente pared de 35 metros de altura.

Una de las actividades preferidas que se puede realizar en el cañón de Cinacatla es el rappel. Es posible descender por todo el cañón hasta la base con la ayuda de profesionales y deportistas extremos de la zona que lo conocen a la perfección.

El gran premio es sin lugar a dudas la experiencia de ver muy cerca el cañón aún si descender. El recorrido es mágico porque te vas encontrando con varios riachuelos de aguas cristalinas, diversidad de pájaros y lo imponente del bosque abierto sin cohibiciones.

Desde allí también puedes llegar hasta el río de los pescados y pasar del rappel al rafting. Aquí si tienes que ver el nivel del río y hablar con los lugareños a ver si las condiciones están dadas para poder entrar a los rápidos.

Por supuesto si no quieres bajar al río o no te apetece bajar el cañón con rappel, puedes disfrutar de las caminatas, explorar la zona, ver la fauna y tomar muchas fotos. El clima dependiendo del año es caluroso y húmedo, así que tienes que llevar ropa cómoda, repelente de insectos y muchas ganas de estar en contacto con la naturaleza.

Precios de las actividades en la zona

El cañón de Cinacatla no cobra entrada para entrar al reservorio. Sin embargo, las actividades extras si tienen un costo. Ya que hay que pagar el alquiler de los equipos y la asesoría de los instructores que te guiarán por todo el camino.

Muchas empresas hacen vida alrededor de Jalcomulco y ofrecen paquetes con todo incluido para hacer diversas actividades. Por lo general, cobran incluso la estadía ya sea en un hotel de la zona o en camping. Todo depende de cómo el viajero quiera disfrutar está aventura. El precio a pagar varía entre $1,000 a $5,000 ¡Y lo mejor es que puedes disfrutar hasta 5 días de adrenalina extrema!

¿Cómo llegar al Cañón de Cinacatla?

Para llegar al cañón no hay pérdida, tienes que llegar al reservorio que queda en la entrada a Jalcomulco, por la calle Benito Juárez 35. Desde allí sigues toda la ruta ya sea caminando o en un autobús.

Haz clic en este enlace si quieres saber como llegar al Cañon de Cinacatla.

Historia del Cañón de Cinacatla

Lo que más resalta del Cañón de Cinacatla es la dedicación que le ha puesto su fiel guardián para poder preservarlo intacto. Un mexicano de pura cepa que se llama Alfredo Ruíz Hernández, quien se ha comprometido con el medio ambiente y se dedica a la preservación de la biodiversidad de México.

Trabaja para una empresa que se llama UMA. La Secretaría de medio ambiente y recursos naturales de México, mejor conocida como Semarnat nombra a una persona que sea el representante legal o titular que se encarga del lugar. Él ha sido el pilar de este proyecto y les da la bienvenida a miles de personas anualmente que vienen a conocer el lugar.

No hay una historia que represente más a esta región que el esfuerzo de los pobladores y de varias empresas por lograr que se conserve este lugar. Porque no es solo el cañón, es toda una zona que sirve de hábitat para decenas de especies de animales y cientos más de flora y vegetación.

Visitar el cañón de Cinacatla es una de las mejores experiencias que puedes tener si estás de visita en Veracruz. No olvides llevar tu traje de baño y una bolsa para recoger todos los desechos. Recuerda que hay que conservar todo intacto para ayudar con la preservación.