Los voladores de Papantla, así es como se le conoce a las personas que realizan un ritual totonaco asociado a la lluvia, y que, debido a su llamativa danza ha sido de interés para quienes desean conocer más de la cultura de Totonaca en México. Aquí te compartiremos la información general de esta impresionante danza.

¿Cuál es el origen de los voladores de Papantla?

Hace varios siglos, durante la historia prehispánica de México, dice la leyenda que la zona del Totonacapan vivió un periodo de sequía que no permitía que se dieran los cultivos.  Esto trajo como consecuencia que la población no contara con el alimento necesario.

Es debido a esto, que los sacerdotes de la región le piden a 5 jóvenes que se adentrarán en el campo para cumplir con una misión.

La misión de estos cinco jóvenes era encontrar el árbol más alto y recto, tallarlo hasta dejarlo liso y enterrarlo en una zona alata para honrar al dios de la regeneración del maíz (fertilidad) y de la guerra, llamado «Xipe Tópec».

Una vez preparado el árbol, los jóvenes bailaron alrededor de este, inclinándose y expulsando aguardiente por la boca dirigiendo este a los cuatro puntos cardinales, creando así él inició de esta danza.

Existen muchas leyendas de su origen, pero lo que es innegable es que el ritual de los voladores de Papantla tiene un contexto religioso, una plegaría dirigida a la divinidad, con el fin de que atrajera la lluvia y la prosperidad de la región.

Es una danza mística, que ha dejado su rastro en las tradiciones más antiguas que tuvieron origen en el occidente de México. La danza de los Voladores de Papantla ha sobrevivido hasta nuestros tiempos, a pesar de que, durante el periodo de la conquista española hubo intentos de prohibirla y desaparecerla.

Llena de simbolismos, se ha convertido en una danza universal y de origen ancestral. Una mezcla de música y danza, para agraciar a los dioses haciendo rezos.

Hoy día el proceso es menos solemne, pero que de igual manera conserva la esencia del mismo.

¿Quiénes son los voladores de Papantla?

Los voladores de Papantla, son un grupo de cinco personas, que forman parte del grupo indígena de la región totonaca que abarca parte de los estados de Veracruz y Puebla, pero que se forman en Papantla, en la escuela que se encuentra en el Parque Takilhsukut.

De las 5 personas, una sostiene el cargo de caporal, quien es la máxima autoridad del grupo y los otros cuatro son los voladores. El caporal toca el tambor y la flauta, simbolizando el centro de la tierra y los voladores representan los cuatro puntos cardinales.

Una vez instalado el tronco, los cuatro Voladores de Papantla suben hasta la cima de este y comienzan su descenso a la tierra, y con cada señal del caporal, los voladores ejecutarán una acrobacia que simboliza la caída de la lluvia.

La preparación de los voladores o danzantes se inicia desde niños.

Estos siguen una serie de reglas que deberán mantener todo el tiempo que estén practicando esta actividad, siendo una de ellas es la abstinencia sexual y el no tomar bebidas alcohólicas. Ya que se cree que los primeros que practicaron esta danza fueron cinco jóvenes castos.

¿Qué representa el vestuario de los voladores de Papantla?

La indumentaria original de los voladores de Papantla eran disfraces diseñados con plumas de aves. Sin embargo, la vestimenta fue cambiando producto del mestizaje originado por la influencia española.

Actualmente, los indígenas totonacos usan el traje encima de su tradicional prenda de manta blanca.

El joven volador se cubre la cabeza con un paliacate, una especie de pañuelo grande, sobre el cual se coloca un gorro cónico. En la punta del gorro se encuentra un pequeño penacho de muchos colores en forma de abanico, asemejando el copete de un ave y por medio de un espejo redondo, se proyectan rayos de luz que representan al sol.

Unido al gorro, en la parte trasera, se pueden ver unos largos listones, los cuales simbolizan el arcoíris que se genera después de la lluvia. Lo que resta del tocado se adorna con flores de diferentes colores que son el símbolo de la fertilidad de la madre tierra.

Le siguen unos flecos dorados que copian los rayos solares. Todos los danzantes completan su vestimenta con un pantalón rojo hasta las pantorrillas con adornos de chaquira y espiguilla, calzados con botines de piel y tacón alto.

El que la vestimenta sea de color rojo simboliza perfectamente la sangre de los voladores caídos y el calor del sol.

Sobre la espalda llevan dos medios círculos, cubiertos de terciopelo en color rojo, estos aluden a las alas de las aves. Encima de estos semicírculos aparecen figuras de flores, plantas, aves de múltiples colores, mismas que hacen referencia a la primavera.

Danza de los Voladores de Papantla

La danza de los voladores que a muchos les llama la atención por la destreza de sus participantes, es realmente la parte final de la ceremonia.

En esta parte los danzantes se dirigen hacia el tronco, en una fila ordenada, con la cabeza a gachas, en señal de humildad. De primero en la fila se encuentra el caporal.

Mientras van en marcha, de forma ordenada, el caporal entona una melodía con la flauta y el tambor.

¿En qué consiste el ritual?

Una vez que llegan a los pies del mástil, llamado “palo volador”, los danzantes realizan una serie de giros alrededor de él. Lo hacen alternando las vueltas, cambiando de ves en ves la dirección de las mismas. Así, uno a uno, van subiendo el mástil usando la escalera de cuerda hasta llegar al bastidor.

Suben primero los danzantes, colocándose en cada extremo del bastidor para equilibrar el peso.

De último, le toca al caporal, cuando llega a la cima se pone de pie sobre el tecomate. El caporal se luce haciendo una serie de saltos junto a un zapateo impresionante, cuya fuerza empleada da la impresión de querer hundir más el mástil.

Posteriormente, el caporal girando sobre su propio eje va señalando los cuatro puntos cardinales, empezando por el oriente y en sentido contrario a las agujas del reloj. Se sienta sobre la base realizando de nuevo sus movimientos, con la misma secuencia anterior.

Todo esto lo hace sin dejar de tocar sus instrumentos musicales.

Al concluir su parte del ritual, el caporal se queda sentado sobre el tecomate interpretando su música. Les toca el turno a los voladores, estos están amarrados con una cuerda a la cintura, luciéndose con su destreza, cada volador se arroja de cabeza al vacío. Esto lo hacen en perfecta coordinación, al escuchar una nota especial en la música.

Inician su descenso con los brazos extendidos, simulando a las aves en pleno vuelo.

Y si te preguntas ¿cuántas vueltas dan los voladores de Papantla? Cada volador debe girar 13 veces dando como resultado 52 giros que figuran los años del calendario solar o Xiuhmolpilli.

Al aproximarse al suelo se incorporan para poder llegar de pie, sujetando sus cuerdas para equilibrar el mástil y facilitando el descenso del caporal.

¿Qué tipo de música se utiliza en el ritual?

Según cuenta la leyenda totonaca, los dioses les dijeron a todos los hombres: “Bailen, nosotros observamos”, y así, los voladores de Papantla han seguido esa instrucción, ejecutando una danza acrobática para impresionar a los dioses.

El caporal, líder del grupo, continua en la parte superior del poste, sitio llamado tecomate, mientras toca la música de origen indígena.

La interpretación la hace con instrumentos sencillos de madera y elaborados a mano. Usa para ello una flauta que simboliza el canto de los pájaros y un tambor que representa la voz imponente de los dioses.

¿Dónde se pueden ver a los voladores de Papantla?

Si deseas observar este maravilloso e impresionante ritual podrás dirigirte a diferentes destinos turísticos de Veracruz como el Tajín y Papantla, en Puebla los podremos encontrar en Cholula y Cuetzalan.

Aunque también podemos encontrar este espectáculo ocasionalmente en diferentes ciudades de la república, como Tlaquepaque, Puerto Vallarta y también en Tequila, Jalisco.

La tradición ha permanecido en vigencia a través de grupos indígenas como los nahuas y los totonacos. Siendo este último el más popular, llevado a cabo en Papantla, Veracruz, de ahí el nombre de los «Voladores de Papantla».

Un poco de la Historia de la región

En 1230, siglo XIII es fundada Papantla que debe su nombre a los mexicas, que colocaban los nombres a los lugares de acuerdo a lo que más abundaba allí. Así, Papán significa “ave bulliciosa” familia de los córvidos y Tlan “lugar”, significado completo “Lugar de Papanes”

El ritual se inició antes de la era hispánica, unos 2500 años antes. Comenzó como una ceremonia para pedir lluvia a los dioses en un periodo extenso de sequía.

En el 2000, La Unión de Danzantes y Voladores de Papantla recibe el Premio Nacional de Ciencias y Artes.

En el 2009, específicamente el 30 de septiembre la UNESCO declara Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la Ceremonia del ritual de los voladores de Papantla.