La Zona Arqueológica de Cuyuxquihui es una zona muy poco conocida por el turismo, por lo que si te gusta aventurarte a zonas rurales con bonitos paisajes, no puedes perderte de estas ruinas.

¿Qué hay en la zona arqueológica de Cuyuxquihui?

Para empezar, puedes disfrutar recorriendo las 30 hectáreas que componen toda la zona, lo cual es sin duda aluna suficiente espacio para caminar y disfrutar del aire libre.

El atractivo principal de la zona arqueológica es la zona ceremonial, que consta de cinco edificios alrededor de la plaza principal, los cuales se encuentran bien conservados.

Estos cuentan con escalinatas, y una vez arriba, podrás visualizar la gran vista de la Zona Arqueológica de Cuyuxquihui. También podrás ver las ruinas donde se realizaba el juego de pelota, las cuales se encuentran a unos 850 metros al sur de la plaza principal.

Precios y horarios de las ruinas de Cuyuxquihui

El costo de entrada a las ruinas es una cooperación voluntaria que se les da a los lugareños, que son quienes se encargan de limpiar y mantener las instalaciones, por lo que, si puedes dejar una buena aportación sin que te afecte tu economía, sería lo ideal.

El horario es de lunes a domingo de 09:00 a 17:00 horas.

¿Cómo llegar a la Zona Arqueológica de Cuyuxquihui?

Si deseas llegar a esta zona poca conocida, primero debes ubicarte en Papantla, y de ahí, recorrer 34 kilómetros por la carretera a Martinez de la Torre y tomar la desviación a Joloapan, pasando el río y llegando hasta la localidad de Paso del Correo.

La carretera es angosta, con un carril de ida y otro de vuelta, y aunque está pavimentado el camino, el último tramo de 500 metros para llegar a la zona arqueológica puede ser algo complicado en un coche bajo.

Haz clic en el siguiente enlace para conocer la ubicación de la zona arqueológica de Cuyuxquihui.

Historia de la Zona Arqueológica de Cuyuxquihui

El nombre de esta zona arqueológica esconde una gran historia detrás. En totonaca, la palabra “cuyu” significa “armadillo”, y la palabra “quihui” da la idea de “palo”, “árbol” o “madera”, de ahí el significado «madera de armadillo».

Este nombre hace referencia a la apariencia de un árbol local, cuya corteza se parece a la piel del armadillo.

En 1250 d. C. fue fundado este maravilloso centro ceremonial, siendo establecido en el valle de Tecolutla.

En el año 1456 d. C. el emperador Moctezuma Ilhuicamina lanza un ataque, con el fin de conquistar Tochpan y Papantla. Lo logra, por lo que establece una guarnición en Cuyuxquihui.

En el lugar se han encontrado varias fortalezas, tal vez elaboradas debido a los conflictos bélicos que se originaron en la región del Totonacapan.