La Ex-hacienda El Lencero es una importante construcción de más de 500 años y con un legado histórico importante en el estado de Veracruz, debido a que fue la residencia del general Antonio López de Santa Ana. Posee en su interior muchos de los objetos originales restaurados propiedad del ex-presidente.

¿Qué hacer en la Ex-hacienda El Lencero? 

Esta hermosa posada, ahora convertida en museo, goza de una gran riqueza histórica que puede revelarse al recorrer sus diferentes salas. Cada una de sus recámaras está bellamente adornada y sus amplios jardines enriquecen la experiencia del visitante.

El recorrido te mostrará famosos parajes de este recinto colonial, como su calzada, el corredor de los pájaros, la capilla y la casa de las monjas.

Podrás descubrir su historia a través de sus balcones, el legado cultural a través de la sala de música y su espiritualidad en sitios como la capilla, sin duda, una experiencia gratificante que no puedes perderte al lado de tu familia.

Casa principal

Una visita por la Ex-hacienda el Lencero te llevará a descubrir la casa principal, que es la edificación más grande y antigua. Allí podrás conocer el corredor de los pájaros y sus diferentes salones llenos de muebles, recuerdos y objetos de la época del siglo XIX.

Entre las distintas salas de la casa principal se encuentran la sala de juegos, la de música y el salón de armas, entre otros. Cada una influenciada por los múltiples dueños de la antigua hacienda y mantenida prácticamente íntegra por siglos.

Otros atractivos son la calzada, las cocheras con vista al jardín, los balcones superiores que sirven como miradores, entre otros. Sin duda, recorrer sus instalaciones te mostrará cómo vivían sus ocupantes, así como muchas de las actividades que estos realizaban.

La mayoría de los objetos se conservan aquí luego de ser restaurados.

Capilla colonial

La construcción de la capilla colonial es más reciente que la casa principal, la cual se encuentra a solo pocos metros, y fue construida por Antonio López de Santa Anna en honor a doña Dolores Tosta, mujer con la que había contraído nupcias.

La capilla asombra por su arquitectura y diseño que contrastan con la de la posada principal; esto se hizo en propósito de acabar con el diseño antiguo de la propiedad.

A simple vista, parece la entrada a un gran museo con columnas que adornan el frente, y una gran torre lateral que albergó un campanario. Esta fastuosa obra arquitectónica mostraba la fe de la familia y lo arraigado de sus creencias.

Casa de las Monjas

La casa de las Monjas o curato es un recinto anexo a la capilla que funcionó como escuela para niñas humildes y también como internado.

Era atendido por religiosas de la orden de Santa Teresita de Jesús e impartían a las niñas estudios de primaria y algunas carreras técnicas. El recinto además contaba con una cafetería que servía alimentos para los habitantes de la casa.

Esta edificación aún existe y se puede visitar en el recorrido a la Ex-hacienda El Lencero, donde se podrá apreciar los esfuerzos de los antiguos dueños por ayudar a la comunidad, usando la propiedad como móvil para ello.

Precio y Horario

  • Abre de martes a domingo en horario corrido desde las 10 de la mañana a las 6 de la tarde.
  • En temporada de vacaciones la hacienda también se abre los días lunes.
  • La entrada al público general cuesta solo $40 pesos, los estudiantes y niños menores de 10 años solo pagan $25 por el recorrido.
  • Puedes comunicarte a los teléfonos 228 820 0270 o 228 820 0801

¿Cómo llegar a la hacienda?

La Ex-hacienda El Lencero está ubicada en la localidad El Lencero, específicamente en el kilómetro 9 de la Carretera Xalapa, a unos 9 kilómetros del campo militar.

La referencia más importante es la Calle Rafael Murillo Camacho donde actualmente se emplaza el museo. También, puedes ver la ubicación del Lencero en este mapa.

Historia de la Ex-hacienda El Lencero

  • La propiedad original fue construida en 1525 por orden de Juan Lencero, un soldado de Hernán Cortés, personaje muy conocido en la historia de México.
  • Inicialmente la hacienda tuvo como objetivo servir de hostería principalmente a aquellas personas que viajaban al puerto de Veracruz; allí podían descansar y comer algo.
  • En 1560 la hacienda se diversificó y comenzó a implementar la cría de ganado, y para ello se le anexaron unas 780 hectáreas de terreno, sumando en total unas 1.755 hectáreas.
  • A finales del siglo XVI el entonces dueño de la hacienda, Jerónimo Pérez de Salazar añadió la agricultura a las actividades de la hacienda.
  • Años después, el cultivo azucarero realizado allí mismo en la hacienda se convirtió en uno de los más importantes del país.
  • En 1842 la hacienda fue comprada por el General Antonio López de Santa Anna, siendo quizás el dueño más conocido de la propiedad.
  • Santa Anna fue 11 veces presidente de la república, y mantuvo la hacienda en su poder por unos 14 años. La hacienda continuó brindando hospedaje a los viajeros, pero se comenzó a cobrar impuestos por derecho de tránsito.
  • En 1844 se construyó el frente de la capilla con San José como patrono.
  • Para 1856 Santa Anna perdió todos sus bienes tras ser embargados por el gobierno de Comonfort y la propiedad pasó a manos de la Suprema Corte de Justicia.
  • A partir de 1923 la hacienda comenzó a perder terreno, lo que afectó su productividad agraria, el primer recorte fue de 600 hectáreas y luego más de 1000.
  • Agustín Acosta Lagunes, quien fue gobernador de Veracruz, adquirió la propiedad principal de 8 hectáreas por 12 millones de pesos.
  • Fue precisamente Acosta Lagunes quien impulsó la restauración del complejo, y más tarde se creó el Patronato Autónomo de la hacienda, que hoy en día es el encargado de mantener y administrar el lugar.